José Calvo Sótelo
(Tuy, Pontevedra,1893-Madrid,1936) Economista y jurista. Era secretario de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, del Ateneo Mercantil de Madrid, Catedrático de la Universidad Central y afiliado al Partido Conservador de Maura. Comenzó como oficial administrativo en el Ministerio de Gracia y Justicia. En 1919 fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Carballino (Orense). En 1922, a los 28 años, fue Gobernador Civil de Valencia. Con Miguel Primo de Rivera fue director general de Administración Local, cargo desde el que redactó el Estatuto Municipal de 1924. En 1925 hasta 1930 fue nombrado Ministro de Hacienda con Primo de Rivera.Fue asesinado por miembros de la policía, concretamente de la Guardia de Asalto y un Guardia Civil, y miembros de las Juventudes Socialistas, que salieron del Cuartel de Pontejos, asesinato que se cometió en la propia camioneta de la policía del gobierno (la plataforma númeor 17). Otra expedición había ido a buscar a Lerroux, pero no staba. Ese día era domingo y Calvo Sotelo había ido a misa con su esposa (Enriqueta Grandona) e hijos en la Iglesia de la Concpeción, viendo a la salida al coronel Joaquín Ortiz de Zárate, al que conocía por veranear también en Comillas Luego fueron a visitar a su abuelo, Pedro Calvo, que estaba enfermo, tras lo que marcharon a su casa en la calle Velazquez, 89 (el edificio del entonces numero 89 no es el mismo). Entonces la calle era de doble sentido con un bulevar en el centor. El numero 89 hacía esquina con la calle Diego de León, y en tonces eran casi las afueras. Previamente el gobierno, el día 3 de julio le había quitado los dos escoltas que eran de su confianza (policías Antonio Álvarez y Luis Gamo), que por ello serían asesinado por los milicianos republicanos al comenzar la guerra. En su lugar puso a otros dos policías
afectos al Frente Popular para vigilar a Calvo Sotelo y facilitar lo que al final pasó, su secuestro y asesinato. Uno de los escoltas nuevos, por problemas de conciencia, ya que era republicano pero también católico, por lo que no quería hacer lo que le habían mandado, le informó el día 7 de julio, en la cafetería "Chócala", de la calle de Alcalá, que tenían orden de vigilarle y abstenerse si había un atentado contra él, y que incluso auxiliaran a los atacantes. Ese agente se llamaba Rodolfo Serrano de la Parte, gallego. Dichas ordenes, le informó, le venían del propio jefe de Personal de la Dirección General de Seguridad. Ese agente pidió el traslado a Galicia, que le fue concedido fue abandonado en el cementerio por la policía republicana. Autor de La contribución territorial en España (1926) y Mis servicios al estado (1931) entre otras.Las últimas palabras que escribió quedaron en el carro de la máquina de escribir, de un escrito inconcluso, que decía: "España está destrozada, vamos a reconstruirla".
(Tuy, Pontevedra,1893-Madrid,1936) Economista y jurista. Era secretario de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, del Ateneo Mercantil de Madrid, Catedrático de la Universidad Central y afiliado al Partido Conservador de Maura. Comenzó como oficial administrativo en el Ministerio de Gracia y Justicia. En 1919 fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Carballino (Orense). En 1922, a los 28 años, fue Gobernador Civil de Valencia. Con Miguel Primo de Rivera fue director general de Administración Local, cargo desde el que redactó el Estatuto Municipal de 1924. En 1925 hasta 1930 fue nombrado Ministro de Hacienda con Primo de Rivera.Fue asesinado por miembros de la policía, concretamente de la Guardia de Asalto y un Guardia Civil, y miembros de las Juventudes Socialistas, que salieron del Cuartel de Pontejos, asesinato que se cometió en la propia camioneta de la policía del gobierno (la plataforma númeor 17). Otra expedición había ido a buscar a Lerroux, pero no staba. Ese día era domingo y Calvo Sotelo había ido a misa con su esposa (Enriqueta Grandona) e hijos en la Iglesia de la Concpeción, viendo a la salida al coronel Joaquín Ortiz de Zárate, al que conocía por veranear también en Comillas Luego fueron a visitar a su abuelo, Pedro Calvo, que estaba enfermo, tras lo que marcharon a su casa en la calle Velazquez, 89 (el edificio del entonces numero 89 no es el mismo). Entonces la calle era de doble sentido con un bulevar en el centor. El numero 89 hacía esquina con la calle Diego de León, y en tonces eran casi las afueras. Previamente el gobierno, el día 3 de julio le había quitado los dos escoltas que eran de su confianza (policías Antonio Álvarez y Luis Gamo), que por ello serían asesinado por los milicianos republicanos al comenzar la guerra. En su lugar puso a otros dos policías
afectos al Frente Popular para vigilar a Calvo Sotelo y facilitar lo que al final pasó, su secuestro y asesinato. Uno de los escoltas nuevos, por problemas de conciencia, ya que era republicano pero también católico, por lo que no quería hacer lo que le habían mandado, le informó el día 7 de julio, en la cafetería "Chócala", de la calle de Alcalá, que tenían orden de vigilarle y abstenerse si había un atentado contra él, y que incluso auxiliaran a los atacantes. Ese agente se llamaba Rodolfo Serrano de la Parte, gallego. Dichas ordenes, le informó, le venían del propio jefe de Personal de la Dirección General de Seguridad. Ese agente pidió el traslado a Galicia, que le fue concedido fue abandonado en el cementerio por la policía republicana. Autor de La contribución territorial en España (1926) y Mis servicios al estado (1931) entre otras.Las últimas palabras que escribió quedaron en el carro de la máquina de escribir, de un escrito inconcluso, que decía: "España está destrozada, vamos a reconstruirla".